Contactos y empresas
Con su relación entre sí, sus propietarios, sus etiquetas y los campos personalizados que hayáis ido añadiendo por el camino.
Migración de CRM
Si ya tienes CRM, la migración la hacemos nosotros. Llevamos años auditando sistemas ajenos y hemos visto de todo: tengas el que tengas, nos llevamos el histórico completo y dejamos copias de seguridad del origen antes de tocar nada.

Qué se lleva la migración
Con su relación entre sí, sus propietarios, sus etiquetas y los campos personalizados que hayáis ido añadiendo por el camino.
Importe, fase, probabilidad, fecha estimada de cierre y el motivo de pérdida de las que no salieron, que es el dato que más se pierde en las migraciones.
Llamadas, reuniones, correos registrados y notas internas, atados al registro correcto y con su fecha original, no la del día de la migración.
Propuestas, contratos firmados y cualquier archivo colgado de una ficha, con su nombre y su ubicación reproducidos en destino.
Quién ve qué. Los perfiles se rediseñan antes de migrar, porque heredar los permisos viejos es heredar el desorden viejo.
Una exportación completa del sistema anterior, entregada a la empresa, antes de empezar. Es tuya y no depende de que la plataforma de origen siga contratada.
Cómo se hace
Ninguna migración se corta a ciegas: primero se prueba entera en un entorno aparte, se revisa y solo entonces se hace en real.
Qué módulos existen, cuántos registros hay, qué campos se usan de verdad y cuáles llevan años vacíos. También qué automatismos hay montados.
Cada campo del origen se asigna a uno de destino, se transforma o se descarta a propósito. El mapa se revisa contigo antes de mover un solo registro.
Duplicados, formatos de teléfono, provincias escritas de siete maneras y contactos de empresas que ya no existen. Migrar la suciedad la multiplica.
Se carga todo en un entorno de pruebas y se valida por muestreo contra el origen: totales, importes, fechas y relaciones entre registros.
La carga definitiva se hace en ventana acordada, con el sistema antiguo aún accesible en solo lectura mientras se comprueba el resultado.
Sin parar la venta
Muchas empresas aguantan años en un CRM que no les sirve por miedo a la semana del cambio. Por eso el corte se planifica como una operación: ventana acordada, pasos escritos para el equipo y el sistema anterior accesible en solo lectura hasta que la validación termina.

Migración
Desde prácticamente cualquiera. Lo habitual son las suites grandes del mercado, pero también migramos desde hojas de cálculo, ERP con módulo comercial y desarrollos internos. Si el sistema permite exportar sus datos, se puede migrar; y si no lo permite, la primera tarea es conseguir esa exportación, que suele ser un derecho contractual.
La migración va dentro del proyecto de 45 días y no lo alarga: se prepara mientras se configura el CRM nuevo. El corte en sí ocupa una ventana de horas, no de días.
Lo normal es que lo esté. La limpieza forma parte del trabajo: deduplicación, normalización de formatos y una decisión explícita sobre qué se archiva en lugar de migrarse. Lo que no hacemos es cargar la suciedad en el sistema nuevo y llamarlo migración completa.
Sí, y es tuya. Se entrega una exportación completa del sistema de origen antes de empezar, en un formato que puedas abrir sin depender de esa plataforma. Es la única garantía real de que un cambio de proveedor no te deja sin histórico.
Cuéntanos qué usáis hoy y qué os falta. En la sesión de 45 minutos revisamos si merece la pena migrar, qué histórico conviene llevarse y qué ahorro sale de la operación.